EPSO/AD/276/14 – Razonando sobre el razonamiento verbal

Desde que se han conocido los resultados, son muchas las cuestiones que se han suscitado así que vamos a tratar de analizar algunas de ellas y dar también nuestra opinión. La primera de ellas, y para nosotros la más importante, es la cuestión del idioma en los test de razonamiento verbal.

Este tipo de test está en principio destinado a evaluar, como su nombre indica, la capacidad de razonamiento verbal y no el dominio del idioma por parte del opositor. Parecería por lo tanto acertado que el test se lleve a cabo en el primer idioma del candidato y no en el segundo.

Esta es la teoría.

Vamos a la práctica.

Todos los candidatos resuelven 20 preguntas de razonamiento verbal, pero no las mismas preguntas. Existe un banco de preguntas muy amplio del cual se extraen esas 20 en un orden aleatorio, es decir, cada candidato tiene un examen distinto (lo mismo sucede con las preguntas de razonamiento numérico y abstracto y con las de juicio situacional). Para aquellos que están acostumbrados a las oposiciones españolas quizás pueda parecer extraño que los opositores se enfrenten a preguntas distintas, pero es la única opción si se pretende llevar a cabo el examen en días distintos.

De cualquier forma, para asegurar la igualdad de todos los candidatos (o para que quede dañada lo menos posible) todas las preguntas del banco tienen que ser las mismas en todos los idiomas. Así que los traductores se esfuerzan en traducir cientos de preguntas en 24 idiomas distintos o, mejor dicho, en 23 idiomas, porque hay uno es el original y no requiere ser traducido. Dado que Prometric, la compañía  que se encarga de elaborar los test, es estadounidense no parece descabellado pensar que ese idioma es el inglés.

Y aquí surge el primer problema: tenemos una pregunta de razonamiento verbal diseñada en inglés que es mejor o peor traducida en otros 23 idiomas, algunos con un cierto parentesco con el inglés, otros bastante alejados de su vocabulario o gramática. En definitiva, una vez traducida no hay una pregunta sino veinticuatro.

No se trata de criticar el trabajo de los traductores (aunque seguramente hay casos criticables) sino de señalar la dificultad que tiene la creación de preguntas a partir de un original en otro idioma. Cualquiera que se haya enfrentado a la traducción de un texto sabe de la dificultad de esa labor, pero en este caso la dificultad es mayor porque se trata de textos necesariamente ambiguos y cuya ambigüedad además tiene que ser mantenida, ya que si no el ejercicio carecería de sentido.

Y aquí es donde reside el error de base.

A la hora de traducir una pregunta no se trata de que los textos sean iguales sino que la dificultad del ejercicio sea igual… y esto es casi imposible.

De todas formas esto no es un problema nuevo, de hecho todos aquellos que habéis asistido a los cursos que organizamos ya lo conocíais ya que el problema de las traducciones era una de las cuestiones en las que hicimos especial incidencia, ¿por qué este año parece que el problema ha especialmente encrespado a los opositores?

La respuesta es sencilla: este año se han introducido un bloque nuevo de preguntas de razonamiento verbal dentro del banco que maneja Prometric, lo cual quiere decir que esas preguntas no habían sido utilizadas antes en ninguna oposición, lo cual implica que no se habían sometido a la “limpieza” que se produce precisamente dentro de una oposición.

Evidentemente las preguntas que se presentan dentro de una oposición se someten a un control previo, pero nada comparable con la revisión que se genera tras ser utilizadas con decenas de miles de opositores. Es precisamente tras la oposición cuando se pueden observar claramente las deficiencias de esas preguntas y cuando muchas de ellas se descartan. Es decir, la “limpieza” se produce a posteriori, cuando muchos opositores se han visto ya perjudicados.

El año en el que esto se observó con mayor claridad fue en 2011, cuando por primera vez se introdujo la posibilidad de llevar a cabo las pruebas en cada uno de los idiomas oficiales de la Unión Europea (antes se llevaban a cabo tan solo en inglés, francés y alemán). El desbarajuste se hizo todavía más patente debido a que muchos de los opositores habían participado el año anterior en la misma oposición, obteniendo resultados muchos mejores en su segundo idioma que después al llevar a cabo las pruebas en el primero.

Tras la limpieza llevada a cabo entonces, las oposiciones  de los años posteriores fueron mucho menos problemáticas. Aparentemente EPSO había aprendido la lección… pero no. En lugar de llevar a cabo una renovación progresiva y mucho más rigurosa, se ha reproducido el mismo problema de 2011.

La organización de unas oposiciones como estas es extremadamente compleja, y ni siquiera sabemos si esa renovación progresiva y más rigurosa era factible, lo que sí comprendemos es que el opositor de 2014 se sienta defraudado, tanto a nivel individual como colectivo, porque no hay que olvidar que detrás de los idiomas hay países y ciudadanos con una determinada nacionalidad y que, por lo tanto, si un idioma ha sido tratado de forma desfavorable dicho trato puede fácilmente equipararse a una discriminación por razón de la nacionalidad.

De todas formas, no es fácil demostrar dicho trato desfavorable. O, mejor dicho, no es fácil para los opositores. EPSO evidentemente dispone de estadísticas que pueden resultar muy reveladoras, pero no las va a hacer públicas.

Cabe naturalmente presentar una reclamación administrativa o incluso iniciar un procedimiento ante el Tribunal de la Función Pública de la Unión Europea pero, aunque nosotros mismos seremos los primeros en aplaudir a quien se atreva a llevarlo a cabo, hay que tener en cuenta no solo las posibilidades de que el recurso prospere sino también el resultado del mismo, que en el mejor de los casos llevaría a la repetición de la fase de test.

¿Merece la pena embarcarse en esta aventura para que se repita la oposición (quizás dentro de tres años) cuando una oposición similar será convocada dentro de unos meses?

Pachtitis respondería que sí… pero no hay muchos Pachtitis por el mundo.

5 comentarios sobre “EPSO/AD/276/14 – Razonando sobre el razonamiento verbal

  1. En rumano las traducciones también han sido de pena. Algunos textos apenas tenían sentido, parecía una traducción de Google.

  2. No creo Chema, lo que hará es excluir miles de personas que han elegido primera lengua el español, u otras lenguas en las que las preguntas hayan sido mal traducidas.

    Pasarán primero los que hayan elegido primera lengua inglés u otras lenguas mejor traducidas aunque tengan la misma o peor puntuación en Razonamiento Abstracto y Juicio Situacional.

    Me parece una gran tomadura de pelo para la gente que ha dedicado tiempo para prepararse una prueba con tantos fallos. No es serio.

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